Mendigar amor no es algo que sentís: es algo que hacés
No se mendiga con palabras. Se mendiga con conductas chiquitas que ni notás. Cuáles son, por qué las hacés y cómo se corta sin dar un portazo.
Ideas de psicología de vínculos para entender por qué te relacionás como te relacionás — y hacerlo distinto.
No se mendiga con palabras. Se mendiga con conductas chiquitas que ni notás. Cuáles son, por qué las hacés y cómo se corta sin dar un portazo.
Superar no es dejar de extrañar. Es otra cosa, y se nota en detalles chicos. Siete señales de que el duelo hizo su trabajo — y la que engaña a todo el mundo.
Salen dos o tres veces y él ya tomó una decisión que nunca te va a decir. Por qué se decide tan rápido, cómo darte cuenta antes y qué hacer con eso.
Cuando se calla es fácil creer que no siente nada. Muchas veces siente tanto que su sistema cierra la puerta. Esto es lo que te diría si supiera cómo.
No es que seas intensa. Es un sistema que aprendió que el amor se puede ir sin aviso. Cómo se reconoce, qué lo dispara y por dónde se empieza a calmar.
No ser elegido duele distinto a una ruptura. No es solo perder a alguien: es la historia que construís después. Por qué se instala y cómo se desarma.
Se aleja y tu cabeza se parte en dos: escribirle un párrafo o bloquearlo. Hay un camino en el medio. Qué mandar, qué no, y cómo leer las señales chicas.